Patología dual en la mujer: enfermedad mental y adicciones desde una perspectiva de género
Ayer tuvimos la oportunidad de asistir a una enriquecedora charla-mesa redonda organizada por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios dentro de su programa R-Conecta centrada en un tema de enorme relevancia clínica y social: La patología dual en la mujer, abordando la relación entre los problemas de salud mental y los trastornos por consumo de sustancias desde una perspectiva de género.
El encuentro reunió a profesionales de distintos ámbitos para reflexionar sobre los desafíos específicos que afrontan las mujeres con patología dual. A lo largo de la jornada se puso de manifiesto cómo las desigualdades de género, la violencia, el trauma, la estigmatización y las responsabilidades de cuidado influyen tanto en el desarrollo como en la evolución de estos trastornos, dificultando en muchas ocasiones el acceso y la continuidad en los tratamientos.
Uno de los aspectos más destacados fue la importancia de diseñar recursos y programas que respondan a las necesidades específicas de las mujeres, ofreciendo espacios seguros, intervenciones sensibles al trauma y una atención integral que contemple no solo la recuperación del consumo o de la enfermedad mental, sino también la reconstrucción del proyecto vital de cada persona.
Desde Fundación Hay Salida compartimos plenamente esta visión, ya que nuestra experiencia diaria con el trabajo que desarrollamos a través de nuestro proyecto residencial para mujeres con adicciones en situación de especial vulnerabilidad nos muestra que muchas de ellas llegan a tratamiento con historias marcadas por experiencias traumáticas, violencia de género, exclusión social o importantes cargas familiares.
Este recurso nace precisamente con el objetivo de ofrecer un espacio seguro donde las mujeres puedan iniciar su proceso de recuperación lejos de los entornos que perpetúan el consumo y la violencia, recibiendo una atención integral que contempla tanto el tratamiento de las adicciones como de los problemas de salud mental asociados. Nuestra intervención no se limita a alcanzar la abstinencia, sino que persigue reconstruir la autoestima, fortalecer las competencias emocionales, recuperar los vínculos familiares cuando es posible y favorecer la autonomía personal, social y laboral.
Por ello, creemos que incorporar la perspectiva de género no es una opción, sino una condición indispensable para ofrecer una atención eficaz, humana y respetuosa con la realidad de cada paciente.La jornada celebrada ayer reafirma la importancia de seguir impulsando recursos especializados como este, capaces de responder a las necesidades específicas de las mujeres con patología dual. Compartir experiencias y avanzar hacia modelos de atención cada vez más sensibles al género y al trauma constituye un paso imprescindible para mejorar su calidad de vida y favorecer una recuperación sostenible.
Agradecemos a la organización la invitación y la calidad de las ponencias, que nos permiten seguir creciendo como profesionales y continuar mejorando la atención que ofrecemos a las personas que confían en nuestra Fundación.