VOLVER A EMPEZAR

Como dice una canción de Pablo Albarán:

Volver a empezar, de cero, contigo o sin ti.

Volver a empezar, de cero, de nuevo estoy aquí.

Y aquí estoy, 696 días después.

Me doy cuenta de lo que me queda aún por aprender. Es mucho, pero tengo toda una vida por delante. Una vida que adivino feliz.

Sólo el hecho de saber que no va a haber consumo, me dibuja una sonrisa en la boca, y los ojos se abren con una mirada sincera, limpia.

Como nunca antes había sentido ni mirado.

Ha sido una suerte, un milagro, haber encontrado la Fundación.

En la vida pensé que podría dejar de consumir drogas y alcohol. Y gracias a la ayuda de la fundación y de mi grupo, está siendo posible.

696 días.

Me siento orgulloso de lo que estoy siendo capaz de hacer, a pesar de los problemas añadidos.

Estas pasadas navidades tuve una muerte súbita y como consecuencia me han tenido que implantar un DAI. Marcapasos desfibrilador. Tamagochi, le llamo yo.

Lo he asumido, lo he aceptado y hasta he visto lo positivo de todo esto.

Existía un problema de corazón y la solución pasaba por ponerme un marcapasos. No ha pasado nada.

Podía haberme muerto y sin embargo, la vida me avisó del peligro.

Es emocionante, saberse fuerte para atravesar las dificultades que van apareciendo. Sin duda, hay momentos de flaqueza. Y  también he aprendido a tolerarlos, a admitirlos. Son parte de mí. No hay nadie que siempre esté bien, fuerte. No pasa nada por ser débil.

Ser débil y admitirlo, es lo que te hace ser fuerte. Aunque no siempre lo consigues.

También me hace fuerte ser honesto y humilde. Creo que la falta de cualquiera de estas dos cosas truncaría mi recuperación. No me dejaría avanzar. No ser LEGAL se ha quedado con las drogas y el alcohol. Lejos. En el mismo saco.

Estoy muy contento, a pesar de lo duro que es ahora vivir día a día. He ido recuperando algunas cosas a las que en un principio tuve que renunciar.

Trabajo, novia, amistades… Y es ahora cuando uno se empieza a conocer. Aparecen problemas en todo y no sé cómo afrontarlos. Me tambaleo con un comentario, una mirada, una negativa. Todo es nuevo para mí. Tengo que aprender de cero. Pues todo lo que tenía aprendido ya no sirve.

Está, como le gusta decir a Antón (terapeuta), en el circuito antiguo. Y hay que hacer un nuevo circuito, un nuevo camino.

Me siento orgulloso de estar creciendo como persona. De formarme una vida, un nuevo camino sin sustancias.

De ayudar a mis compañeros de fatiga, de que me ayuden. Por el simple hecho de ayudar. Sin pedir nada a cambio. Solo que le vaya bien a alguien que acabas de conocer.

Es maravilloso sentirse parte de esta empresa. Nunca lo habría experimentado, si no es por padecer esta enfermedad. La enfermedad de la adicción.

A veces pienso que gracias a eso, estoy viviendo esta EXPERIENCIA.

A veces se me olvida que detrás de todo, hay un grupo de personas que nos ayudan desinteresadamente. Y quiero recalcar esto.

Pues cuando uno utiliza este término AYUDA DESINTERESADA, parece que está todo dicho. Y no. Detrás de eso, hay muchas horas, muchos días, muchas noches, muchos años, muchos esfuerzos, muchas alegrías, muchas decepciones y mucho amor. Sin amor, no existiría HAY SALIDA. Es su pilar principal. Y esto, nunca se nos debe olvidar. Con amor, con cariño, se puede cambiar. Eso es lo que yo llevo recibiendo todos los días, durante 23 meses, en mis terapias grupales.

Cuando alguien adicto entra a formar parte de su grupo de terapia, no encuentra ningún otro lugar en el que sentirse tan cómodo, tan a gusto, tan comprendido. Reina el sosiego. Aunque muchas veces percibes, equivocadamente, un ambiente hostil.

El grupo te conoce como nadie. Les has contado todo. Y ellos lo único que pretenden es ayudarte. Aunque para eso te tengan que abrir los ojos. Molesta cuando todos lo ven menos tú. Al final, la humildad te hace ver cuanta razón hay en lo que te dicen.

He aprendido a llenar mi vida con una rutina diaria. Antes, no sabía salir de los bares. Paseos, deporte, cine, lectura, teatro, conciertos… lo que todo el mundo normal hace. Aunque cuesta acostumbrarse a hacer cosas sin consumir, te vas dando cuenta de que no es necesario hacerlo.

Hay muchas cosas de las que cuento, que no se entienden, si uno no es adicto. Algo bueno tenía que tener esto, ¿no?

Gracias a todo el equipo terapéutico.

Y muchas gracias a todos los adictos que me he encontrado y me encontraré a lo largo de mi recuperación y las terapias, a las que nunca podré dejar de asistir.

ESTO ES PARA TODA LA VIDA.

FUERZA Y ÁNIMO

 

Javier

Comentarios:

3 comentarios en “VOLVER A EMPEZAR


  1. DAVID FLECHA ZAMORA
    27 Ago

    BONITO COMENTARIO COMPAÑERO,ERES UNA GRAN PERSONA QUE AYUDAS MUCHO EN EL GRUPO,ESPERO QUE NOS AYUDEMOS EN EL CAMINO NUEVO DE ESTA VIDA,Y EMPEZAMOS A CONSTRUIR UNA NUEVA VIDA SIN SUSTANCIAS,UN ABRAZO AMIGO.

    1. Javier
      1 Sep

      Gracias David.
      Depende de nosotros.
      Fuerza y ánimo compañero.

  2. paola
    12 Mar

    me alegre de leer tu testimonio y ver que si se puede. Mi hermano esta muy adicto al consume de alcohol, su salud esta decteriorada con cirosis. me gustaria que reciviera el mismo tratamiento que te ayudo. Me puedes contar que pasos dar. gracias

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